Un segundo mandato de Donald Trump podría representar serios peligros para la economía de Estados Unidos, pero también para México. Aunque algunos líderes empresariales ven con indiferencia su posible regreso, expertos en negocios y políticas advierten que Trump no es un candidato normal en términos económicos.
Déficit y deuda nacional: Las políticas fiscales de Trump en su primer mandato incrementaron la deuda nacional en 3.9 billones de dólares, sin ofrecer beneficios significativos a corto o largo plazo. Un segundo mandato podría empeorar esta situación, aumentando el déficit y elevando la relación deuda-PIB, lo cual podría resultar en mayores tasas de interés e inflación. Esto se reflejaría en México de la misma manera, pues el Banxico deberá mantener elevadas las tasas de interés para seguir atrayendo la inversión extranjera de cartera.
Inmigración y empleo: Trump planea reducir la inmigración legal, afectando negativamente la disponibilidad de trabajadores necesarios para la economía. Deportaciones masivas podrían causar inestabilidad social y no abordarían efectivamente la cuestión de los trabajadores indocumentados. Sólo hay que imaginar el retorno masivo de compatriotas a México; junto con la reducción de remesas desde allá.
Comercio y aranceles: Elevar los aranceles, como ha prometido, incrementaría los precios para productores y consumidores, reduciría la competitividad global de Estados Unidos y provocaría represalias de otros países. lo que tendría efecto en la reducción de las exportaciones mexicanas.
Regulación y gobernanza: Trump ha indicado que usaría la regulación para recompensar a sus aliados y castigar a sus enemigos, lo cual podría crear un entorno empresarial impredecible y perjudicial. Además, su intención de disminuir la independencia de la Reserva Federal y usar agencias federales para sus intereses personales podría dañar gravemente la economía y la credibilidad de estas instituciones.
Relaciones internacionales: Amenazas de retirarse de compromisos con la OTAN y abandonar a aliados europeos podrían desestabilizar la confianza global en Estados Unidos, aumentando el riesgo de conflictos que afectarían las cadenas de suministro y los mercados.
Estado de derecho: Trump podría socavar el estado de derecho, utilizando agencias federales para perseguir a adversarios políticos y recompensar a aliados, lo que erosionaría la confianza en las instituciones democráticas.
Manejo de crisis: La gestión de Trump durante la pandemia de COVID-19 fue marcada por la indecisión y la politización, lo que exacerbó el daño económico. Su enfoque en futuras crisis podría ser igualmente problemático.
En resumen, un segundo mandato de Trump podría traer caos y volatilidad a la economía, aumentando la inflación, reduciendo la inversión y creando un entorno de negocios impredecible y perjudicial; tanto para los Estados Unidos como para México.
