La economía china enfrenta una recuperación incierta tras el colapso del sector inmobiliario y la desaceleración causada por la pandemia. En este contexto, el presidente Xi Jinping y altos funcionarios del Partido Comunista se reúnen para el Tercer Pleno, una cumbre de cuatro días que se celebra cada cinco años para establecer nuevas políticas económicas. La reunión, retrasada previamente sin explicación, ha generado especulaciones sobre las medidas que se podrían implementar para fomentar el crecimiento en los próximos cinco años. Los analistas prestarán especial atención a cómo los líderes planean reconstruir la confianza de los hogares y el sector privado, considerando posibles políticas que incluyen cambios en la edad de jubilación y la apertura de más sectores a la inversión extranjera.
Aquí está lo que hay que observar:
Reforma Fiscal: Los gobiernos locales de China están enfrentando montos de deuda crecientes, debido al colapso del sector inmobiliario, una fuente clave de ingresos fiscales y de terrenos. Los analistas esperan que el Tercer Pleno considere nuevas fuentes de ingresos para los gobiernos locales y potencialmente dirija al gobierno central a asumir más de sus gastos. En marzo, los funcionarios insinuaron que podrían aumentar las transferencias fiscales del gobierno central a los gobiernos locales.
Algunos analistas prevén posibles préstamos del gobierno central a través de bonos a largo plazo y más intercambios de deuda de gobiernos locales para reducir los costos de financiamiento y aliviar las presiones de reembolso.
Reforma Tributaria: La reforma tributaria en China podría centrarse en el impuesto al consumo, que actualmente se aplica a 15 categorías de bienes y cuyos ingresos van al gobierno central. Compartir estos ingresos con los gobiernos locales podría ayudarlos a superar la falta de fondos y motivarlos a estimular el consumo. Además, se considera cambiar la recaudación del impuesto del punto de producción al punto de compra, similar a un impuesto sobre las ventas, lo que podría incentivar a los gobiernos locales a promover el consumo.
Mercado Unificado Nacional: El gobierno central de China busca reducir el proteccionismo local entre las provincias mediante el concepto de un "mercado unificado nacional" anunciado en abril de 2022. Los formuladores de políticas podrían fortalecer las bases institucionales y regulatorias, similar a las reglas de la Unión Europea contra las ayudas estatales. Además, podrían establecer estándares que fomenten la cooperación entre las economías regionales y reduzcan la competencia.
“Nuevas Fuerzas Productivas”: Se espera que China enfatice el desarrollo de "nuevas fuerzas productivas" en sectores de alta tecnología como los vehículos eléctricos y la energía renovable, alejándose de motores de crecimiento tradicionales como el sector inmobiliario. Este enfoque será un tema central en el Tercer Pleno, especialmente debido a la preocupación occidental por la inundación de productos chinos en los mercados extranjeros. Estados Unidos y la Unión Europea ya han aumentado los aranceles sobre los vehículos eléctricos chinos. Los planes de Beijing para intensificar el desarrollo de estas "fuerzas" podrían aumentar las tensiones comerciales.
Reforma Social: La reforma social en China probablemente abordará desafíos demográficos como la disminución de la población, el envejecimiento de la sociedad y las bajas tasas de natalidad. Las discusiones podrían incluir el aumento de la edad de jubilación, actualmente de 60 años para los hombres y de 50 o 55 para las mujeres, y la reducción de la inequidad entre residentes rurales y urbanos. Además, se espera un mayor apoyo a los grupos de bajos ingresos, como agricultores y trabajadores migrantes, y políticas para expandir las redes de seguridad social y hacer crecer la clase media.
Estímulo inmobiliario: Los inversores que esperan más estímulos para el sector inmobiliario en China probablemente se sentirán decepcionados. Los analistas anticipan que los funcionarios se centrarán en impulsar la vivienda pública y garantizar la asequibilidad, y podrían considerar que el gobierno central compre apartamentos excedentes a los desarrolladores. Una reunión del Politburó a finales de mes podría ofrecer políticas más detalladas.
Reforma Financiera: Se espera que Beijing subraye que China está abierta a los negocios, en respuesta a la disminución de la inversión extranjera directa y las crecientes tensiones comerciales. Esto podría implicar facilitar la inversión en sectores como las telecomunicaciones y la atención médica. Además, se prevé que los sectores financieros se abran más, con la posible introducción de productos derivados vinculados a las tasas de interés y de cambio para atraer inversores extranjeros y aumentar la aceptación de los activos en yuanes.
