Estados Unidos implementará nuevos aranceles sobre el acero y aluminio para evitar que China esquive las tarifas a través de la práctica de “circumvention”.


En un esfuerzo por proteger sus industrias nacionales y fortalecer la seguridad económica de América del Norte, Estados Unidos y México han anunciado una serie de medidas conjuntas para combatir las importaciones desleales de acero y aluminio, principalmente provenientes de China. Este acuerdo tiene como objetivo principal evitar que los productos chinos eludan los aranceles establecidos al ser reenviados a través de México, un proceso conocido como transbordo.

Anuncio del Presidente Biden

La administración del presidente Joe Biden ha tomado medidas decisivas al anunciar la imposición de nuevos aranceles sobre los envíos de acero y aluminio que se desvían a través de México para evitar las tarifas estadounidenses. Esta medida se implementó en respuesta a las denuncias de que China estaba utilizando a México como un intermediario para introducir sus productos en el mercado estadounidense sin pagar los aranceles correspondientes. La imposición de estos nuevos aranceles, que entraron en vigor el 10 de julio de 2024, busca cerrar una laguna legal que permitía la entrada de metales parcialmente fabricados en China sin los gravámenes aplicables.

Lael Brainard, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, detalló que los aranceles del 25% se aplicarán al acero que llega de México y que no se derritió y vertió en ese país, Estados Unidos o Canadá. Asimismo, el aluminio fundido o moldeado en China, Rusia, Irán o Bielorrusia que llegue a través de México se enfrentará a un arancel del 10%. Estas medidas son parte de una estrategia más amplia para asegurar que los productos subsidiados por gobiernos extranjeros no perjudiquen a los fabricantes estadounidenses.

Protección de la Industria Nacional

La administración Biden ha enfatizado la importancia de proteger las industrias nacionales del acero y el aluminio, que son vitales para la economía estadounidense. Los funcionarios han subrayado que estas medidas no solo protegen a los fabricantes, sino que también salvaguardan los empleos en estados clave como Pennsylvania y Ohio. Estos estados, con una gran cantidad de trabajadores en la industria del acero y aluminio, han sido particularmente afectados por la competencia desleal de productos extranjeros subsidiados.

Los funcionarios de la administración señalaron que las inversiones recientes en fábricas de acero y aluminio en Estados Unidos necesitan ser protegidas de prácticas comerciales injustas. La entrada de productos chinos a través de México sin los aranceles adecuados socava estas inversiones y perjudica a los trabajadores estadounidenses. Lael Brainard destacó que la administración anterior [la de Trump] no había abordado adecuadamente esta laguna legal, y estas nuevas medidas son una corrección necesaria.

Liu Pengyu, portavoz de la embajada china en Washington, respondió a estas medidas afirmando que las acusaciones de exceso de capacidad de China eran infundadas y una herramienta política utilizada por Estados Unidos para desacreditar y suprimir la economía china. Pengyu también advirtió que estas medidas proteccionistas podrían obstaculizar el comercio global y dañar las relaciones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos.

Cooperación entre Estados Unidos y México

La cooperación entre Estados Unidos y México ha sido fundamental en la implementación de estas nuevas medidas. La administración Biden ha trabajado estrechamente con el gobierno mexicano para asegurar que las importaciones de acero y aluminio cumplan con los requisitos arancelarios y no eludan los gravámenes a través del transbordo. Katherine Tai, Representante Comercial de Estados Unidos, mencionó que estas acciones conjuntas con México son esenciales para asegurar la viabilidad a largo plazo de las industrias de acero y aluminio en América del Norte.

México ha aumentado sus aranceles sobre el acero y aluminio de países que no forman parte de los acuerdos de libre comercio y ha implementado medidas para mejorar la transparencia en el origen de estos productos. Estas acciones buscan proteger el mercado norteamericano y asegurar que los productos de acero y aluminio que ingresan a Estados Unidos cumplan con las normativas arancelarias.

Impacto en la Industria


El impacto de estas medidas en la industria es significativo, aunque inicialmente afectarán a pequeños volúmenes de envíos. La intención es disuadir un posible aumento de importaciones que podrían eludir los aranceles a través de la práctica de “circumvention”. En 2023, Estados Unidos importó alrededor de 3.8 millones de toneladas de acero de México, de las cuales el 13% provenían de fuera de América del Norte y ahora estarían sujetas a la tarifa arancelaria. Además, se importaron 105 mil toneladas métricas de aluminio de México, el 6% fundido en el extranjero.

Para cumplir con las nuevas regulaciones, los importadores deberán proporcionar documentación a los funcionarios de aduanas de Estados Unidos sobre la fuente de las importaciones, demostrando su origen mexicano para evitar los aranceles. Estas medidas buscan no solo evitar la evasión de aranceles por parte de China y otros países, sino también incentivar la producción de acero y aluminio en América del Norte y mejorar la integración de las cadenas de suministro industriales en la región.

La Industria Estadounidense

El sindicato United Steelworkers (USW), que representa a los trabajadores de la industria del acero y el aluminio en Estados Unidos, ha celebrado la decisión de fortalecer las reglas para que el acero y el aluminio califiquen para beneficios comerciales entre Estados Unidos y México. David McCall, presidente internacional de USW, elogió la medida, afirmando que las acciones del presidente Biden son otro ejemplo de su apoyo a los trabajadores del sector.

McCall señaló que el presidente está ayudando a cerrar lagunas en el T-MEC que permitían la entrada de acero y aluminio extranjeros a Estados Unidos a través de México sin que se creara un valor significativo en ese país. Estas medidas son vistas como un paso importante para asegurar la justicia en el comercio y proteger a los trabajadores estadounidenses.

La Industria Mexicana

Aunque estas medidas tienen un enfoque protector para la industria estadounidense, no están exentas de preocupaciones en la industria mexicana. La imposición de nuevos aranceles podría afectar la cadena de suministro y los productores mexicanos que utilizan acero o aluminio de otros países. En los primeros cinco meses de 2024, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos de fundición de hierro y acero, así como de aluminio y sus manufacturas, ascendieron a 5 mil 564 millones de dólares, representando el 2.67% de las exportaciones totales de México a ese país.

Se estima que cerca del 0.3% de las exportaciones totales de México a Estados Unidos se verán afectadas por los aranceles. Además, existe la preocupación de que todas las exportaciones de acero puedan perder su exención arancelaria si no se garantiza una supervisión adecuada del origen de los productos y si estas exportaciones siguen aumentando.

Estas medidas representan un esfuerzo conjunto entre Estados Unidos y México para proteger sus industrias, evitando así la evasión de aranceles y promoviendo la transparencia en el comercio internacional.